Tengo un bló

Tengo un bló
Tmeo, la mejor revista de humor

martes, 12 de diciembre de 2017

¡A mí no me engañan! (Fábula para incautos)

A él no le venían con mojigangas. Tan llena tenía la cabeza de noticias sobre el independentismo y su ferocidad que creía firmemente en hacer boicot a todo lo que oliera a "indepe". Se había hecho un experto. Compraba en grandes superficies producto nacional, nada de la región, él, que hacía apenas unos años atrás abogaba por el comercio de barrio, pero, es que en su barrio todos le hacían la puñeta y ponían lacitos amarillos. ¡Ni un duro a los comercios "indepes"! Compraba en ese súper de capital francés aunque desconocía que el gerente de la sucursal local era miembro de Convergència o como coño se llamara ahora. Ignorando aquello, prefería hacer su boicot de barrio. Sólo se libraba la mujer del kiosco y por eso él compraba la prensa seria allá. La prensa seria, claro, era el Abc, nada de pasquines "indepes".¡A él le iban a engañar! Nada de medios "indepes", ni la tele autonómica ni canales "rogelios". Él se informaba con veracidad, de manera seria y rigurosa, en la pública nacional y en la 13Tv.

¿Saben estos que Nutella y Nestlé son multinacionales y que Panrico se la quedó la mexicana Bimbo?

Tan informado estaba de la maldad  manifiesta de aquella mala gente que dejó de frecuentar a sus amigos de toda la vida porque se habían vendido. Claro que los había nacidos en el país, como Xisco, pero Manolo...¡Si Manolo era de Albacete! Era un traidor, un vendido. ¿Pues no se había atrevido a decir que entendía a los independentistas? Dejó las partidas de dominó de las tardes en el bar. Prefería estar solo. Solo o mal acompañado. Julián era un pelmazo, pero por lo menos pensaba igual que él. Nunca lo había soportado, pero ahora lo prefería a él que a esa cuadrilla de demonios separatistas.

Tan concienciado estaba de esa verdad incuestionable que antes de entablar conversación con alguien, por la razón que fuera, le preguntaba si era "indepe" o de los buenos. Hasta al chico que atendía en la inspección técnica de vehículos se lo preguntó. Y a la charcutera, la médico de cabecera o la enfermera que debía ponerle la vacuna de la gripe. Si eran indepes, se alejaba de ellos como si fueran apestados. Si dejó de hablar a su sobrino porque este tocaba en un grupo de rock que amenizaba las fiestas de un pueblo cuyo alcalde era de la CUP.

Publicidad agresiva

Él se sentía socialista, de toda la vida, aunque no supiera quien fue Marx, Lenin o Pablo Iglesias, el otro, el de ahora, no. Siempre había votado socialista, porque él era de Felipe, aunque primero votó a la UCD mientras su esposa, que de joven había sido una luchadora sindical chasqueara los dientes en señal de desaprobación, pero ¿Qué iba a decirle a su marido para que se pusiera de morros cuando éste aseguraba con gravedad que el comunismo era lo peor del mundo? ¿Qué le iba a decir a él, al "socialista", que la primera de las eses de la URSS, también lo era? Ella lo quería con sus estupideces ideológicas. ¿Pues no iba ahora él a votar a la chiquilla de Ciudadanos? No sabía diferenciar a Inés Arrimadas de Andrea Levy, la del PP, y no porque su ideología ultraliberal fuera la misma, sino porque no las diferenciaba. Total, él votaba a un ideal. Su voto estaba pensado para el gran aspirante naranja. Ese chico joven, bien vestido, el yerno ideal, el cuñado indeseable, decía su esposa, que aspiraba a gobernar con orden en España.

La Président es nacional... de Francia, concretamente.

Su esposa le preguntaba si se había fijado en los programas electorales. ¡A él con esas zarandajas si todo era lo mismo! ¡Él votaba con las entrañas! ¡Como un hombre! Poco sabía él que ganara quien ganara, siempre que fuera de derecha y ultraliberal, su magra pensión iba a seguir sufriendo la cicatería de los que verdaderamente mandaban en aquél lugar, en todo el país, y en el resto del planeta, porque eran los mismos. Esos mismos que sólo creían en el poder del dinero y que se reían desaforados de los incautos que les votaban con los ojos cerrados.

--------

Nota: Este cuento, inspirado en tantas burradas leídas últimamente en las rrss y escuchadas por la calle, podría ser dado la vuelta como un calcetín y cambiar el color de la ideología de sus personajes. Nadie se libra de hacer el imbécil.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Mujeres detectives vascas

Una vez leí por ahí que la tan denostada novela negra es, en realidad, un excelente retrato de la sociedad local del lugar donde se desarrolla la acción. No sé si fue leyendo un artículo de Márkaris o de Giménez Bartlett. Puede que hasta de ambos.

Estaba zascandileando por el facebook, dando la tabarra, como siempre, y he recordado que cierta vez comentamos algo acerca de la novela negra vasca. Ya se sabe que el pueblo vasco es muy pequeño, pero tiene su mínima producción de novela negra. Así, a bote pronto, cuento con cuatro mujeres, y no hombres, curiosamente, que se dedican a desentrañar crímenes.

Marta Etura a un paso de convertirse en salmón del Bidasoa

De las cuatro mujeres protagonistas, dos son inspectoras de policía, otra es una funcionaria de limpieza proveniente del mundo rural, detective por casualidad, y otra, escritora residente en un faro. De los creadores, dos son mujeres y los otros dos, varones, y la sexualidad de las protagonistas también empata: Dos son lesbianas y las otras dos, heterosexuales. Y, para acabar, de todas ellas, sólo una mantiene una vida de pareja, aunque no voy a hacer espóiler sobre esto último.

Amaia Ezpeldoi:

Este es el personaje más antiguo de las cuatro, y, curiosamente el único cuyas aventuras se desarrollan en lengua vasca en su versión original. Su autora es Itxaro Borda, quizá su personaje sea una extensión de la propia autora. Amaia Ezpeldoi es una mujer con problemas de comunicación, idealista, izquierdista y pasional. Un personaje que vive casi en una marginalidad lingüística y heterocéntrica. Lesbiana y vascoparlante en un lugar en el que Francia impone su colonialismo lingüístico sin oficializar otros idiomas que aún perduran, pero con enorme dificultad.



Amaia Ezpeldoi se mueve, primeramente, en un ambiente rural resolviendo casos que van envueltos en los problemas que tenía la propia región suletina de donde es el personaje. "Bakean ützi arte" (Hasta que nos dejen en paz) es de 1994. Este es el primero de una trilogía que abarcó, aparte del mencionado, "bizi nizano munduan" (Mientras viva en el mundo), de 1996, y "Amorezko pena baino" (Más que una pena de amor), 1996. A partir de esta novela, la detective Ezpeldoi se mueve por otros lugares distintos a su pequeña comunidad. Esta vez, la acción se sitúa en la Ribera de Navarra.

Once años después retoma el personaje y sus historias que se mueven por las otras provincias vascas del país vecino. En "jalgi hadi plazara" (Que salga a la plaza), 2007, que es uno de los versos de Kontrapas, uno de los poemas de "lingua vasconum primitiae" de Bernat  Etxepare. Amaia Ezpeldoi investiga las muertes de unos lingüistas vascos. Su última aparición, hasta ahora, es en "boga-boga"(2012), donde nuestra detective se ve inmersa en una investigación que propicia reflexiones y críticas a la convulsa época de los 80. 

El personaje evoluciona con los años. Comienza siendo bisexual para definirse lesbiana en el penúltimo libro de la serie. Itxaro Borda vuelca en el personaje una crítica del entorno en el que vive casi hasta convertirlo en una parodia.

Felicidad Olaizola:

Personaje del escritor Javier Otaola. Es una suboficial perteneciente a la unidad de investigación de la ertzaintza adscrita a una comisaría de Bilbao. en "brocheta de carne"(2003), la inspectora debe investigar una serie de crímenes sexuales donde se ven envueltos el dueño de restaurantes chinos o un pastor evangélico.



En "as de espadas" (2009) la suboficial Olaizola investiga un crimen ocurrido en el entorno del siempre misterioso Opus Dei. Otaola vuelve a plasmar el curioso ambiente de la sociedad bilbaína.

El personaje de Felicidad Olaizola lidia con ser mujer en un entorno patriarcalista como es la policía, con ser lesbiana, en un mundo heterocentrista y en no mantener relaciones estables, en un mundo diseñado para ello. Una de sus aficiones, por ejemplo, es ligar por internet.

Una pena que Javier Otaola, centrado en sus tareas masónicas y de investigación y divulgación de estas, no encuentre un hueco para regalarnos otra entrega de las aventuras de la suboficial Olaizola.

Amaia Salazar:

La inspectora de la Policía Foral de Navarra quizá se haya convertido en el personaje más conocido gracias a la trilogía escrita por Dolores Redondo y a la película, eternamente sumergida en agua, que ambienta de gris la búsqueda del asesino de jóvenes en el Baztán.



Dolores Redondo escribió entre 2013 y 2014 tres libros donde narra las investigaciones de la inspectora Salazar y la búsqueda de asesinos en su entorno natal de Elizondo. De todas las mujeres protagonistas de las novelas que describo, Amaia Salazar es la única que mantiene una relación estable con un artista norteamericano al que conoció unos sanfermines en Pamplona. Durante la trilogía el personaje llega a tener un hijo.

Lo que ha funcionado muy bien, sobre todo para el turismo de la zona, es imbuir la historia de la rica mitología local, donde aparece Basajaun o la diosa Mari. El personaje principal también llega a descubrir al lector su tormentosa infancia y los terribles secretos de su familia. Salazar es la pequeña de tres hermanas y tiene una anciana tía que llega a ser su protectora, entre otras cosas por su fina clarividencia.

Leire Altuna:

Personaje de Ibon Martín retratado en cuatro novelas. En la primera, "El faro del silencio", 2014, nos cuenta la historia de esta mujer escritora de novela romántica vive en el Faro de la Plata situado a la entrada del puerto de Pasajes. En plena crisis creativa la escritora encuentra un cadáver a la puerta de su casa. El autor entremezcla viejas historias del pasado del puerto pesquero cuando, en los años 80, la heroína destrozaba la vida de tantos jóvenes.



La fábrica de las sombras, 2015, enlaza a Leire Altuna con una terrible historia ocurrida en Orbaizeta, población navarra cercana a la frontera francesa. Leire Altuna llega a la historia de la mano de un personaje secundario de la novela anterior y en la presente explica varios aspectos del pasado de la escritora de novela romántica.

Ibon Martín ha publicado otras dos novelas relacionadas con Leire Altuna (El último akelarre, 2016, y la jaula de sal, 2017, pero no he leído ninguna de ellas).

Leire Altuna es una mujer solitaria, igual que Amaia Ezpeldoi o Felicidad Olaizola, en contraposición a Amaia Salazar, que tampoco mantiene una relación estable de pareja como ninguna de las tres primeras.

Las mujeres de estas novelas negras reflejan como pocos el pulso del entorno en el que viven. Podríamos sumar al personaje de Jose Javier Abasolo, Mikel Goikoetxea, detective privado, ex-ertzaina, pero como no se trata de una fémina, lo dejamos para otra vez.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Cosas malas que ocurren mientras nos emboban en campaña

Estamos en campaña, o peor, en campañas: Campaña electoral, campaña navideña, paté de campaña, campaña sobre campaña, y sobre campaña una, asómate a la ventana pero, cuidado, no te de la tentación de lanzarte cual supermán con capa comprada en un todo a cien.
El Grinch vota naranja, para quitarte la navidad

Y mientras los caraduras de la campaña "electoril", porque es cosa del "astado", se desgañitan vendiendo trolas como verdades para conseguir lo único que quieren, que es poltrona, sueldo más que generoso y poder, sobre todo poder omnímodo, tú lees las páginas segundonas de los diarios, esas que están, pero ocultas, no sea que te des cuenta, y descubres, en este gélido otoño, aún, que un juez ha decidido anular el protocolo sobre la pobreza energética de la Generalitat de Catalunya, dándole la razón a Endesa, empresa energética asesina, que mata ancianas pobres sumidas en incendios provocados por no poder pagarse la calefacción, teniendo que recurrir al fuego.

Y es que, al final, el poder omnímodo ese del que hablaba tiene dinero para pagar buenos abogados y echar todos los recursos necesarios, a finde cuentas, pagas tú, y yo, y todos los "abonados". Y claro, ante malabares leguleyos tan sofisticados, al juez le parece plausible dictaminar contra un protocolo en favor de los necesitados porque va y resulta que no es competencia de la Generalitat, sino del Estado, ese formado hoy en día por esos seres a los que la gente pobre no les importa una mierda, a juzgar (sí, qué pasa) por la cantidad de vetos legislativos que imponen porque no hay que estar a malas con las empresas poderosas, ya que es su salida "laboral" una vez acaben de sestear en sus puestos públicos. Luego todos ellos van a parar a puestazos en consejos de administración como el de Endesa, donde encontró curro, ¡Vaya casualidad! el expolítico "giratorio", Rodolfo Martín Villa, "lo suyo son crímenes, lo nuestro, errores".

Ahí tenéis, un juez se ha pasado por el mango de su mazo esa ley catalana que obligaba a las energéticas buitres y delincuentes a mantener el suministro a los desgraciados que no pueden permitirse pagar tantos impuestos. No poder pagar cincuenta euros por gastar tres de consumo, por ejemplo, ya que el resto son extras para pagar sueldazos de expolítico piojo sacado en limpio, y piojo por ser de la familia de los "chupópteros".

Consumes 3€ y pagas 50€. Tú vótales, que tienen que mantener tres pisos, un chalé, cuatro descapotables, dos queridas y la finca bananera del Caribe.

Pues nada, seguid escuchando la puta campaña electoral a ritmo de villancico, pero, recordad, si no podéis pagaros la calefacción, los que han precipitado estas inminentes elecciones, no parecen nada dispuestos a ofreceros calor de hogar. Que no os engañen. Siempre nos quedará calentarnos en el crudo invierno con la quema de las banderitas que pasean los incautos creyendo que les da la vida. Nada más lejos.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Tú recicla, que es un gran negocio, para otros

Ayer escucho con sorpresa que el ayuntamiento de Sevilla capital va a poner un contenedor de residuos orgánicos para los ciudadanos. La cosa me sorprende, ya que es una ciudad enorme y me llama la atención que aún no lo hubiera.  En esta casa hace tiempo que se separa la basura.



En esta calle dejada de la mano de Dios tenemos el cubito de residuos orgánicos, el contáiner de "todo lo que no se sepa a donde tirarlo", el de papel, el de vidrio y el de pásticos. Curiosamente en esta casa casi no tiramos nada en el de "restos generales", que es el más grande. Nos concienciamos a conciencia, sirva la "gracia". Nos dan la turrada padre con que nos estamos cargando el planeta y nos ponen anuncios a todas horas para hacernos sentir culpables, a nosotros, que hacemos casi todo lo que está en nuestra mano, y, para empezar, uno de los contenedores que más usamos, aparte del de "orgánico" es el de plásticos.

Te echan en cara esto:



Pero luego ellos hacen esto:



Porque todas las cosas que nos venden ya sea en el súper, en el mercado semanal ambulante, en los chinos o en el puto Ámazon, con acento en la a, viene envuelto en plástico sí o sí. Nos lo envasan en plástico, nos lo forran en plástico y lo pagamos con plástico, sobre todo, lo de Ámazon.  Tranquila, que luego te cascarán cinco céntimos por una puta bolsa miserable "porque nos estamos cargando el planeta", pero puedes llevarte todo el rollo de bolsitas y guantes de la sección de verduras y todas las jodidas bandejas de porexpán de "pechuga de pavo" de la charcutería, que eso no  contamina y será por eso que no te lo cobran en caja.



¿Os acordáis cuando ibais a la tienda del barrio, mandados por vuestra madre, con un casco viejo a por otro de vino tinto? Y lo más chusco es que te lo daban aunque no levantaras más que un palmo del suelo porque sabían que no te lo ibas a ventilar de vuelta a casa. ¿Y cuando os ponían medio kilo de garbanzos en un cucurucho de papel? Pero, no, ahora todo es desechable.

Y los ayuntamientos, qué majos ellos, imitando a las modernidades europeas, ahora te van a hacer descuentos en la tasa de basuras si reciclas y haces, por ejemplo, compostaje en tu propia casa. Y tú reciclas, porque crees que es lo que hay que hacer y hasta te sientes bien, coño, a pesar de que te den la turra en la tele con niños echándote en cara que les estás dejando un mundo de mierda, en todos los sentidos? ¿Y total, ¿Para qué? porque luego llega el camión de la basura y mezcla en el mismo vehículo todo aquello que tu has tenido el esmero de separar.

Y es que el reciclaje se ha convertido en un puto negocio, ¿Si no por qué creéis que se matan por los concursos y licitaciones empresas como FCC, Ferrovial, Cespa, Urbaser,  u otras de coleguitas de los que mandan? Pero como todo es lo mismo en este país, y sólo vamos a lo que vamos, es más barato pagar una multa que gestionar correctamente los residuos y así incrementan exponencialmente, año a año, los "accidentes" en las plantas de reciclaje. Oh, cielos qué mala pata, vaya mala suerte, qué esquivo y caprichoso es el azar.

Pero luego eres tú el que se carga el planeta, que lo dice la tele, aunque nunca le hayas prendido fuego a un neumático en el cementerio de ruedas de Seseña ni hagas un vertido de ácido al río porque la multa es más barata que poner una depuradora en condiciones. El planeta te lo cargas tú, no las grandes multinacionales que deforestan el Amazonas, esta vez sin tilde, para meter ganado con el que fabricar más carne para el Macmierda, o cepillarte media selva de África Occidental para meter palmas con las que aceitar los alimentos de esa mastodóntica del nido alimenticio, o adueñarte de acuíferos que surtían a pueblos y tierras de un recóndito lugar para que los de la chispa de la vida roben eso mismo, que es el agua, a sus legítimos dueños y te la vendan en cómodos recipientes desechables en el contenedor amarillo.



Porque eres tú con tu coche el que contamina el área metropolitana de Barcelona. Que si todo no fuera un maldito negocio para exprimirte, porque, desde luego la calidad de los servicios de transporte público de Barcelona y aledaños es de una vergüenza insondable. La gente viaja en buses de una conocida compañía gallega de pie por la autopista porque poner dos buses es perder dinero, y eso, cuando no los dejan tirados Y ES TOTALMENTE CIERTO. Pero claro, el objetivo es que consumas tiquets de párking, gasolina y algo de iteuves. ¡Cómprate otro, que te los financian con sonrisa granujienta! los fabrican ahí mismo, en la zona franca. ¿Ves esa chimenea con humo negro? ¿Que eso contamina más? ¿Tú crees?

De hipocresía está el mundo lleno, pero hipocresía envuelta en plástico desechable en el contenedor amarillo. ¿Eh? No guarrees.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Eravili desagun heusquera (Husemos el heusquera) III. Hoy: Sarziyos para la bista

Ponen en el Fb una foto de Mango en los que sale una rubia luciendo pendientes y así lo indica...en castellano:

Pero en euskera no dice pendientes (Belarrietakoak) que es una palabra compuesta por:

Belarri: oreja
-eta: sufijo de plural
-ko: declinación de genitivo para cosas inanimadas, similar a preposición "de".
-ak: sufijo de plural, sí, dos veces.

Con lo cual, la traducción literal de pendientes es: "Las que son de las orejas"

Sin embargo, lo que pone en euskera es "betaurrekoak", que, si observáis el siguiente dibujo sabréis a qué se refiere:


Gafas, sí, gafas es lo que significa "betaurrekoak", que también es una palabra compuesta por:

Be(gi): ojo
aurre: delante
-ko: genitivo para cosas inanimadas, función similar a preposición "de"
-ak: sufijo que indica plural.

Si en castellano existe "anteojos", betaurrekoak viene a ser lo mismo "lo de delante de los ojos".

Olé los de Mango, que quizá necesitan un buen itzultzaile y un buen hiztegi.

Itzuli: verbo que significa volver o traducir
-tzaile: sufijo que indica a quien realiza la tarea. En este caso, traductor.

Hitz: palabra.
-tegi: sufijo que indica lugar. En este caso, diccionario.

Aunque os lo parezca, no es tan difícil como creéis, pero algunos, como Mango, sí que lo complican innecesariamente.

Hiztegiarekin eMango nieke. (Les daría con el diccionario)

martes, 28 de noviembre de 2017

-6ºC

El paisaje parece tener una leve capa de harina por encima. La tierra del camino blanquea en su superficie, las hojas de las coles llevan un tono glauco, las tejas que cubren las casas se han empalidecido. Y el termómetro marca su cruda realidad.

¿-6ºC?

Ya decía yo que los pajaricos que se acurrucaban en el alféizar de la ventana no eran gorriones, sino pingüinos.

Ya me veo en el portal, sacando tímidamente un pie, como cuando voy a meterme en el agua de la piscina. Lo mismo, pero con calcetín de lana y bota forrada.

¡Abrigarsus!

sábado, 25 de noviembre de 2017

¿Qué es el cacareado Cupo Vasco? Sucinta introducción

Una vez pasada la marejada de la independencia de Catalunya, la actual riña de patio de vecinas del hemiciclo, inflada por Ciudadanos, ese partido nacido de la gallina clueca del Ibex35, es el tema del "cupo vasco". Un tema que muy pocos dominan, pero que, sin embargo, ha dado el salto a debates de indignados ignorantes en las rrss.

El yerno ideal, cuñado indeseable, que es Albert Rivera, un joven cachorro amamantado en entidades como la Caixa, que si ha llegado a político es porque no puede acceder a nada mejor en la empresa privada, se ha dedicado a tirar de las orejas al ministro de economía del gobierno de emepunto Rajoy porque va a aceptar la moneda de cambio de ese compañero de cama que se ha echado, llamado PNV.

Hacienda somos todos, aunque Rivera no se lo crea

Y le gente habla de "privilegios", de "leyes medievales", de "latas de foie-gras, perros y Ricky Martin en el armario", literal, no figurado. Hay quien se ha creído al buscavotos del partido de "el Hacendado", como dijo el señor Rufián en sus espectáculos de la Cámara Baja, creyendo erróneamente que al País Vasco se le destina una millonada y lo llama, en un golpe de efecto publicitario, "el cuponazo". 

No, no, no. Todo el mundo se equivoca. Al País Vasco no se le da un duro, al contrario, con las provincias vascas, cada una de ellas, y Navarra, como provincias con hacienda propia, las que pactan pagar al Estado una cantidad monetaria prefijada, en el caso de la C.A.V, cada quinquenio.

El Concierto Económico Vasco no es más que el resultado de la aplicación de la Disposición Adicional primera que recoge la Constitución Española, tan sagrada para algunas cosas e indignante para esta que tratamos en este momento para ese mismo segmento de la ciudadanía, que ya es irónico.

No os voy a dar la chapa, pero para que se sepa, muy por encima de qué se habla, os sitúo. Cada provincia vasca, y Navarra como Comunidad Foral uniprovincial, tienen el DERECHO, que no privilegio, de mantener una fiscalidad propia y autónoma. Cada diputación provincial es su propia entidad recaudatoria y autogestionada. Es decir, lo que recauda, digamos, Vizcaya, lo emplea en auotegestionarse sin que, en primer término,  España meta un duro. 

Cada cinco años se renueva el Concierto Económico con España y, para ello, se reúnen delegados de la Administración del Estado, delegados del Gobierno Vasco y delegados de las Haciendas Forales de cada una de las tres provincias que conforman la Comunidad Autónoma. Se pacta lo que tiene que pagar la C.A.V. al Estado en concepto de lo que se supone que gasta el Estado en las competencias no transferidas (Aduanas, prisiones, tesorería de la SS, fondo de compensación económica con otras CCAA, recogido en el Artículo 138 de la C.E, los gastos de la Corona, gastos de la deuda de España...) y ese pago se hace en la misma cantidad establecida, independientemente de lo que invierta el Estado en ellas. Si el Estado reduce, por ejemplo, ese gasto, el Cupo seguirá pagando lo que estaba establecido, que es un 6'24% de lo que gasta el Estado en la totalidad, y es que el País Vasco es muy pequeñito. Tampoco se sabe, porque no interesa, que las provincias vascas corren un riesgo nada desdeñable ya que tienen que pagar lo convenido recauden mucho o poco, y, si recaudan poco, estamos en época de vacas anoréxicas, lo pactado prevalece  y hay que rascarse el bolsillo, se tenga o no.

Firma del Cupo. Ellos se lo guisa, ellos se lo comen.

Así que ni hay "lluvia de millones", ni es un privilegio, porque es un derecho reconocido en la C.E. por ser cien años anterior a su promulgación debido a que se reconocían las provincias mencionadas como territorios históricos, mucho atrás, que ya tenían esa forma de autogestionarse, y los derechos no tienen nada que ver con los privilegios, ni es otra cosa que una mañosa excusa para que los ultraliberales de Ciudadanos consigan votos engañando a la gente con tal de conseguir su maldita cota de poder.

Otra cosa muy diferente es que ese socio jelkide, que quiere decir "peneuvero", que se ha echado el gobierno de emepunto Rajoy, sea un negociador interesado y consiga una buena rebaja de black friday a cambio de apoyar a los segundos en toda clase de desmanes. Eso ya es otro rollo. 

Y por si a alguno le interesa hablar con algo de conocimiento de causa, en vez de largar necedades sólo por puro odio envidioso generado a partir de años y años de abonar la tierra inculta de la opinión pública, puede ir leyendo a Pedro Luis de Uriarte.