Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

viernes, 24 de octubre de 2014

Música y pintura

¿Te gusta la pintura? A mí más de dos botes me empalaga, sobre todo si es al óleo. Perdón por el chiste malo. La fusión de expresiones artísticas suele darse con frecuencia. La música no es una excepción. Hay muchos temas musicales que hacen referencia a la expresión pictórica. Estas son mis cinco piezas:


  • 5- La chica de Mel, de los Flechazos. Aunque este grupo leonés hacía referencia, sobre todo, a la(s) modelo(s) del artista Mel Ramos. Pero vale para empezar:

  • 4- Mona Lisa, cantada por Nat King Cole. Que se dedica a preguntar al cuadro de Da Vinci sobre su sonrisa.




  • 3- Angelitos negros. Antonio Machín se dedica a reclamar a los pintores el por qué sus personajes son totalmente caucásicos. Reclamación racial a ritmo caribeño.

  • 2- Acuarela, de Toquinho. Que se dedica a pintar paisajes hermosos con la ayuda de agua y esta pieza tan dulce:

  • 1- Óleo de una mujer con sombrero. Silvio Rodríguez, que también nos habla de amores nacidos y no fructificados en esta preciosa pieza suya, donde habla de una mujer con sombrero de un cuadro de Chagall. Aunque también hubiera podido añadir "el pintor de las mujeres soles", tengo debilidad por la primera de las piezas mencionadas.

Esta es una muestra de canciones sobre pintura. ¿Se os ocurre alguna otra pieza?

jueves, 23 de octubre de 2014

Artista del timo neocón entre iguales

Ayer recibo un whatsapp que dice: "Nicolás se ha colado en el grupo". Después de sonreir por el chiste me di cuenta de que nos han contado sólo la audacia de este crío al que han dejado "en libertad con cargos". A este no hace falta que ni Mapfre ni el Banc Sabadell le costeen la fianza.

El niñato neocón

Es para maravillarse que un chaval de tan solo 20 años lleve 5 ¡Desde sus 15 primaveras!) Tomando el pelo a los prohombres que se pasean por Génova, la calle, no la ciudad. ¿Qué esperaban de un chaval de esa edad? No lo disculpo, la jeta no se debe disculpar, pero ellos fomentaron los valores trepas, cuando gobernaba Aznar. Hasta se atrevieron a decir que los valores de los gandules del Gran Hermano eran los que se deseaba para esa generación. Levantarse una pasta a costa de su imagen sin doblar el lomo. Desde que era un niño balbuceante vio que quienes mandaban en aquella España de los 90, hecha de ladrillo, donde si la constitución era chico iría a votar y si era chica se pondría de largo,  eran los peperos de Aznar. Ese era su sueño infantil: Hacerse de oro con las influencias. Lo tuvo claro. Se preparó para eso. ¿Se quejan de que es un estafador, quienes, los del PP y los empresarios que están en su órbita? ¿Le dijo la sartén al cazo?

Su guía espiritual: Un mediocre laureado

Y así este niño, vestido de traje desde antes que le cambiara la voz, con un discurso vacío, pero embaucador, de pinta imberbe y ojicos tristes ha conseguido, gracias a los planes educativos de anteriores gobiernos para crear generaciones donde se premia la superficialidad, la competitividad, la estética antes que el talento y el mínimo esfuerzo, que un montón de influyentes lo aceptaran, le hablaran, se hicieran fotos con él, encantados de la vida y se creyeran sus patrañas.

Fuerzas vivas: Política y prénsa del régimen

En cierto modo, el chaval es un artista. Sólo con su palabrería, que  no debe ser tan brillante, pero claro, teniendo en cuenta el nivel intelectual de la gente que lo rodea, ha conseguido cosas, aunque sean espejismos, que casi nadie puede. Codearse con la plana mayor del PP, alternar con empresarios, vivir a todo trapo, colarse en toca clase de sarao elitista, hacer pasar por su casa un chaletazo propiedad de una empresa cuyo dueño es Kyril de Bulgaria. (A saber, también, esos nuevos empresarios como adquieren esas lujosas propiedades. Preguntadle a Cirilo). Esas cosas hay que saber hacerlas y este crío lleva así un lustro.

Codeándose con Arturo

Empezó colándose en FAES, esa fundación de Aznar cuyo nombre hace una reverencia a (FAlange ESpañola, qué descaro y mal gusto) Allí, con su ingenio adolecente, se dio a conocer como miembro de NNGG (Y no lo es, olé) haciéndose fotos con los pesos plomo del lugar. Y conociendo, conociendo, el tío se hizo habitual de reuniones de calaña pepera y empresarial simpatizante. Se hizo fotos con la Botella, Arturo Fernández (El actor rancio, no, el empresario rancio)...

Relaxing with cachorros de NNGG

Y así, hacéndose pasar por agente del gobierno, empleado de la casa real, miembro del CNI, este chaval se colaba en todas partes. Ahora, claro, que lo han pillado, todos los empresarios y políticos echan pestes, pero, si ha aguantado este artista de la trola tantos años será porque cree el ladrón que todos son de su condición. Un estafador entre tantos congéneres pasa desapercibido.

Una foto con el rey abre muchas puertas, incluidas las de la caja fuerte.

Un artista del engaño, un burlador entre burladores, un mentiroso como en casa. Un chaval de barrio que se hizo pasar por niño rico y coló. Vaya que si coló. Si lo pillaron fue porque se vino arriba y picó demasiado alto. Las cosas de la edad. Pero su teatro da que pensar ¿Cuantos de los picaflores del poder son tan embaucadores como el pequeño Nicolás?. Seguro que más de uno. En cierto modo, este chaval neocon, del que todos ahora recelan, es un artista que ha logrado tomar el pelo a quienes nos lo toman a nosotros.

martes, 21 de octubre de 2014

El jollero

No, no es el tío que hace hoyos, pero si ha pagado por el letrero, mal negocio.

Para empezar "tebas", a no ser que hable del antiguo Egipto, debería ser con uve, eso, por no decir que se escribe "teves". "Cotxe" se escribe con "e" final aunque se pronuncie casi -CASI- como una "a", igual que "teves". Y ya que estamos en plan català, en vez de "hasta" debería ser "fins".

Claro que la foto del negocio de al lado (extinto) no es mejor. Se han comido la "te" del gerundio "conduint", y no parece que se haya caído.


Nota para quienes no conozcan Catalunya: Una "granja" es una cafetería-pastelería. Nada de vacas, aunque venga de cuando las lecherías estaban dentro de las ciudades, en los bajos de las casas, ahora reconvertidas en garajes.

domingo, 19 de octubre de 2014

...que dos carretas

Siempre me ha dado reparo en vestir ropa ajustada. Desde jovencita huía de los escotes. Es más, solía ir vestida con ropa deportiva tipo Decathlon (El gato largo, según el inglés de Ana Botella), o bien con la moda típica de la juventud de mi zona, que sigue siendo camiseta tipo panadera (con rayitas) y vaqueros. No es que tenga un tamaño de busto fuera de lo normal, pero no me puedo quejar. Si embargo, de joven (Y ahora) utilizaba camisetas holgadas.

Sin embargo ayer, con eso de salir a celebrar un cumpleaños, y por lo tanto, siendo un día especial, me puse un top ajustado con un escote bastante generoso. Parece mentira el poder hipnotizador que puede tener algo tan simple. Cogimos el autobús y pasé el abono-transporte por la canceladora, si no lo hubiera hecho, no creo que el chófer hubiera dicho nada, porque su mirada estaba perdida en mi canalillo.

Cazando miradas a lo Marty Feldman

Fuimos a comer a un restaurante bastante finolis, de esos con camareros educados que se pasan la comida sirviéndote la copa para que no lo hagas tú y dos de ellos se pelearon para servirnos el segundo plato. Hasta para pedir la cuenta sorprendí al camarero con la mirada perdida varios centímetros por debajo de mi cara.

Debe de ser que no estoy acostumbrada a que me miren de esa manera, pero acabamos riéndonos mucho de ello. El poder hipnótico que tiene un canalillo. Hasta la camarera de la pastelería estuvo a punto de cortarse por posar sus ojos en aquél lugar en vez de en la coca de piñones que estaba cortando.

A pesar de ser una cosa tan simple y tan cotidiana, va a ser cierto el refrán de las carretas. Y yo tantos años sin aprovechar su tirón. Jaaajaja.

viernes, 17 de octubre de 2014

Ponga un twist en su vida

Sí, he escrito twist, y no tweet. Nada que ver con el twitter. Me refiero a ese ritmo musical tan de los 60. Hay un grupo que me subyuga. Me lo descubrió mi hermano mayor. Mi hermano mayor es mi enciclopedia de referencia de música vasca. Él me nutrió en ella desde que éramos niños. Este grupo del que voy a hablar ahora es nuevo, aunque lleven un look y una música totalmente retro ¿Vintage se dice ahora?

Los Sparteens, se llaman así, son un grupo de jóvenes baionatarras que hacen unas versiones sesenteras muy majas de canciones épicas de los 80. Da igual que sean viejos himnos del punk británico, francés o vasco.

Me tiene arrebatada la versión de Jo ta Ke:



La original de Su ta Gar. Sonaban potentísimos. Los conciertos eran electrizantes. Heavy del bueno:



La versión de Txus:



La original de la Polla Records, con ese Evaristo dándolo todo y esa batería tan extraña:



Me gusta Sparteens. Gracias, hermanito.

jueves, 16 de octubre de 2014

Paisaje de barrio

Por la mañana, temprano, el calor desprendido por la tierra produce una niebla espesa que anuncia un día despejado. Las nubes bajas se irán abriendo para descubrir un cielo azul y un sol aún poderoso. Pero por la mañana la niebla retiene humedad y olores. Algún vecino de la zona está cosechando marihuana. El olor de los cogollos maduros se expande por la calle. Un aroma que, según sople el viento, puede detectarse inconfundiblemente durante todo el día.

La calle está tranquila y pasa la cartera en moto, dejando las cartas por debajo de la puerta porque a la muy gandula no se le antoja tocar el timbre a ver si alguien le abre el portal para meter las cartas en sus buzones; ella, no.

Y los hortelanos vigilan sus calabazas después de haber quitado, durante el mes pasado, las cañas de las tomateras y dándole una vuelta a la tierra, hasta la próxima cosecha. Aún las judías amarilleándose alrededor de las cañas intentan sobrevivir al frío.

Garito de guardia de la africana

Y en la plaza, la chica regordeta africana, vestida de rosa chicle, hablando a voz en grito por su móvil en inglés, hace guardia delante del contenedor de la ropa usada. Cada vez que alguien se aproxima con ropa para lanzarla dentro, ella le reclama, como puede, sin demasiado tacto, para que le deje echar un vistazo del contenido, y retirar lo que pueda aprovechar.

Y los abuelicos salen al sol paseando con sus bastones y muletas, aprovechando el sol otoñal de media mañana. Así pasa el tiempo, cada día igual.

martes, 14 de octubre de 2014

Nota lúgubre

Voy a terminar odiando los martes de otoño. Casualidades de la vida,o más bien, de la muerte, mis dos padres han acabado falleciendo en sendos martes otoñales, lo cual me crea un conflicto, que no es tal, y es que yo también nací un martes de otoño, aunque, como es lógico, no me acuerdo. Así que tengo un nubarrón gris sobre mi cabeza, figurado y literal, por lo que veo.

Es de agradecer que no perdiera el sentido del humor ni siquiera cuando lo metían en la ambulancia, ya que le iba diciendo al sanitario que le pusiera el cinturón, no fueran a ponerle una multa. Se fue apagando poco a poco. Lo único que le oí decir con toda la fuerza que pudo es "no paséis la noche". La obsesión de no querer molestar.

Y los hermanos decidimos incinerarlo porque el cementerio principal de San Sebastián, aunque yo juraría que nos corresponde el de mi barrio, que para eso fuimos pueblo hasta el año 1939, ha habilitado unos nichos espantosos cuyos últimos pisos sólo se alcanzan con grúa.

Después de aguantar al nuevo capellán del cementerio, que es un tipo que sólo sabe hablar de sí mismo. Increíble con qué habilidad es capaz de virar cualquier cosa hacia su propia carrera vital, nos devolvieron al aita en un pote. Así que teníamos al aita, literalmente hecho polvo en el tocador de su cuarto.

Y el funeral, por la tarde en la iglesia de arriba. La de abajo, además de ¿celebrar? otro funeral, es demasiado pequeña. La plaza que alberga la iglesia tiene su taberna, allí acabamos antes y después. Es mareante encontrarte a la vez con tanta gente. Los compañeros del coro cantaron y ofició mi tío el jesuita (Hermano de mi padre). Estuvo contenido, lo cual se agradece, y recalcó cinco aspectos de mi padre que lo caracterizaban, sobre todo el sentido del humor. Volvimos a acabar en el bar, después de que el padre Javi, uno de esos curas que aún te hace congraciarte con la iglesia de base, me hiciera pasar al despacho para darle los datos censales y registrarlo en el libro parroquial.

Y lo despedimos en los parajes de su infancia, con unas emocionadas palabras de mi tío, el canónigo regular lateranense, y hermano de mi padre, junto a mis hermanos, mi cuñada, mi pareja y una prima del pueblo que no calla ni con la boca llena.

Paisaje familiar

Con cierta dosis de humo negro, que ya puedo decir que heredé de él, puedo afirmar que no nos detendrán por empujar a mi padre por un barranco, quizá sí, meternos un multazo, pero, shhhh, como no envíen a Grissom a estas alturas a buscar muestras.