Tengo un bló

Tengo un bló
Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 24 de noviembre de 2014

Cortina ahumada

No pienso hacer un análisis de la entrevista al tal "pequeño Nicolás" que le hicieron en Telecirco, la cadena de los payasos, este sábado, entre otras cosas porque me negué a ver tal basura, y eso que en casa había cierto interés, supongo que suscitado por el show mediático que se montó alrededor de la chusca historia de este niñato neocón que se cree James Bond.

Me da igual si los cuentos de Calleja que cuenta el imberbe este son ciertas o falsas. (Me juego un sugus a que lo segundo), pero que se le de pábulo, luz y taquígrafos, espacios "prime time" en la tele con  -se supone- periodistas serios (Ya será menos), en programas (Me aguantaré la risa) serios de esa cadena berlusconiana que sólo busca dar la campanada, y hacer pasta, claro, ya es como para apagar la tele y no encenderla nunca más, por lo menos, ese canal circense que nos toma el pelo.

Lo que pone en el subtítulo: Sí, claro, chaval.

Yo no sé que pretenden, seguramente hacer mucha pasta con tanto incauto que se traga impaciente la historia de este crío-espía, a la par que mantienen la atención del ¿respetable? en cosas nada importantes, pero que a este Cásper (Fantasma juvenil) le abran una tribuna para que suelte a los cuatro vientos sus trolas y sus delirios es deprimente.

Telecirco, la cadena de las payasadas.

Espero que este crío no se crea sus propios cuentos.

Re-editado: Dicen los medios fascistoides, como libertad digital, que se recurrió a Cásper, el fantasma del CNI, porque el líder de Podemos, a dos días de la entrevista, dio la "espantá". Claro es época de poda y en eso debe estar. Hale, podemos, hermanos.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Onza de chocolate

Hablábamos sobre alimentación. Un poco de chocolate, sin pasarse, no es malo, al contrario. Y me acordé de aquella copla que cantaba Mikel Urdangarin a ritmo de tango con el sonido familiar de la mandolina de Bingen Mendizabal. Esa copla lo dice bien claro en su estrofa, aunque sea una copla que cuenta cosas de un coqueto pueblecico costero de Bizkaia:

Ontza bat txokolate goizean, onena. Una onza de chocolate por la mañana, lo mejor.



Hermosa copla de melodía pegadiza:

Txatxamatxalinatxu:

Txatxamaxalinatxu jaio zen urtean
herri ta kofradia haserretu ziran (bis)

Tirikitena beltza morena
ontza bat txokolate goizean onena (Bis)

Txikia izan arren izan leike abila
Biba Elantxobeko tanbolintxeroa!(bis)

Trikitena beltza morena
ontza bat txokolate goizean onena(bis)

Txatxamatxalinaxu (Probablemente Txatxamagdalenita)

El año que nacio Txatxamatxalinatxu
se enfadaron el pueblo y la cofradía (bis)

Tirikitena negra morena
una onza de chocolate por la mañana lo mejor (bis)

A pesar de ser pequeño se puede ser hábil
¡Viva el tamborilerito de Elantxobe!(bis)

Tirikitena negra morena
una onza de chocolate por la mañana lo mejor (bis)

De "Bar puerto", Mikel Urdangarin, 2001.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El deporte está fuera de juego

Ayer escuchaba los pareceres de ese deportista de élite, Rafa Nadal, sobre la polémica, un poco larga ya, de que no les gusta una mujer, ex-tenista, Gala León, como capitana del equipo de copa Davis. Sinceramente, por mí como si tienen de capitán a Pikachu. Como se nota que estos pijos de la raqueta no han tenido en su vida un trabajo de verdad, de esos que necesitan para pagarse la vida con un jefe insoportable que manda cosas imposibles. Si fueran seres vulgares y no diosecillos a los que hemos subido a los altares de la nueva religión de masas mundial, que es el deporte, ni se atreverían a cuestionar qué tipo de letras tiene el par de cromosomas de su capitán de equipo.

 La nueva capitana de la Davis, en sus años de tenista

Ellos, de la élite, pueden decir lo que les salga de sus viriles miembros, cuando las menores desprotegidas del equipo de gimnasia artística, sometidas a un espartano entretenimiento perjudicial para el desarrollo normal de sus esqueletos, tienen que conformarse con un entrenador varón que, presuntamente, abusa sexualmente de ellas. La diferencia es la pasta, claro.

Ayer me acabé el libro de Marc Perelman sobre "la barbarie deportiva", que empieza bastante bien, pero se pierde un poco, sobre todo cuando quiere cargar negatividad sobre la homosexualidad, latente, claro, en el deporte masculino, denigrando este comportamiento a sus ojos heterosexuales, como si esto fuera un mal estrepitoso. Se justifica, y hace mal, con los calendarios sugerentes de los jugadores de la selección francesa de rugby, argumentando que parecen pornochaperos. Será que las mujeres no tienen deseo sexual, porque se refiere a los calendarios como si los que más disfrutaran de ellos son los varones gays. Craso error.

Volviendo al tema de los deportes de élite y al machismo, del que no se libra Perelman en su publicación contra la desmesura ilegal del deporte, se ha pasado del ejercicio sano del mismo a la excelencia y perfección a base de poner en riesgo la salud de los deportistas. Hormonas, complementos, transfusiones de sangre con EPO, drogas de diseño.

Una segunda cosa que da por el culo a Nadal (Tío y sobrino)

El honor de un Estado por una victoria en un deporte de masas, en equipo o individual. Fútbol, ciclismo, tenis o atletismo, jugando con la vida de los deportistas. Se meten de todo y luego la palman jóvenes de cáncer como Anquetil o Fignon, en el ciclismo, o de infarto súbito en el caso de la atleta Florence Griffith. Eso porque no nos enteramos de la cantidad de problemas que tienen los hormonados exatletas de la República Democrática Alemana o la Unión Soviética. Eso por no hablar de la muerte de Tom Simpson en Mont Ventoux, en pleno Tour de Francia del 67, por infarto fulminante a consecuencia de sobredosis de anfetaminas para rendor en las cuestas.

Y es que, al final, hasta las organizaciones "no lucrativas" del deporte internacional, sea la FIFA, el COI o la FIA (¿Por qué el automovilismo "es" un deporte y no el ajedrez?), se venden al mejor postor y obligan a países como Brasil a derogar leyes de prohibición de alcohol en los estadios, porque paga la Budweiser, o eligen a Doha, en el desértico y atorrante Qatar para celebrar un mundial de atletismo a 50º, todo por el bien de los atletas y por el bolsillo del comité organizador. Los países se prostituyen con tal de encamarse con un evento deportivo del que unos pocos se beneficiaran. (Montreal 76 tardó 30 años en saldar todas sus deudas y Grenoble, 25, por los juegos olímpicos de invierno del 68) Ni quiero saber la deuda eterna de Atenas 2004.

Volviendo a las protestas del equipo de pijos de la Davis y su disgusto por tener una mujer que los mande. Es triste que gente tan joven siga creyendo en los valores de toda la vida, donde el hombre es superior y las mujeres sólo están para entregar el premio, darte dos besitos, oler tu sobaco rugiente para hacer la foto, y follártela como premio a tu victoria. ¿La prueba? El cabreo que se llevaron cuando el la final de la Davis en Australia en 2003, tocaron el himno de Riego republicano. Hasta exigieron cabezas...como en el 36.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Neocaciquismo

Parece ser que los cargos públicos apoltronados en su poderosa trinchera vienen a ser los nuevos caciques de antaño. La chulería, el clasismo, la fata de arrepentimiento por sus delitos y la desmedida altanería los convierten en la nueva manera del caciquismo.

La palabra "cacique" es de origen caribeño. El jefe de la comunidad de aquella área era el cacique. A España se importó la palabra junto al cacao, las patatas, la piña o el maíz. El cacique era el señor de la zona rural que hacía según su voluntad y disponía de las vida de los demás como si estos le pertenecieran. En los siglos XIX y XX se daba con asiduidad en las zonas rurales de la península. Ahí está, por ejemplo la comedia teatral  "los caciques" de Carlos Arniches y la novela mucho menos benévola y más incisiva "Jarrapellejos" de Felipe Trigo.

Coto privado de pesca, para socios del club

Trigo, extremeño, conocía bien a ese especimen de perdonavidas rural y familia bien con derecho de pernada. Uno de los alicientes de su novela es como cuenta el verídico caso de "el crimen de Don Benito", ocurrido en 1902, donde un señorito juerguista, como no consigue por las buenas acceder carnalmente a una joven pobre, como era costumbre, ya que para eso su familia era dueña de medio pueblo, decide hacerlo por las malas. Acaba, además de violarla, por apuñalarla hasta el fin.

Como el señorito era alguien, la familia puso toda su influencia para cargarle el muerto, en este caso, las muertas, madre e hija, a otro fulano. Gracias a un testigo ocular no se cometió la injusticia de condenar a quien no era. Eso sí, la familia ordenó a la guardia civil que "dispersara" a los paisanos indignados. ¡No recibieron palos por pedir justicia los de Don Benito!


Y, claro, todo se pega, aunque nos vendan el cuento de que el excelentísimo señor presidente de la comunidad autónoma de Extremadura sea de origen humilde. Sería muy humilde, pero esa humildad la ha ido perdiendo según medraba en la pirámide del partido y en la montaña de los cargos públicos. No solamente no se muestra avergonzado sino que, encima, se atreve a levantar la voz con orgullo.

De la misma pasta está hecho el "vicealcalde" (¿Existe eso?) de la ciudad de Valencia, Alfonso Grau, que se atreve a dar una rueda de prensa, pero no para explicarse, sino para mostrarse chulo y altanero con la prensa. Y como este, otros tantos. Alcaldes, concejales, presidentes de diputación de León que lo son porque a su predecesora le zumbaron varios tiros....Es de vergüenza. Dimiten porque se ven obligados, porque, de otra manera no lo harían, que para eso hay clases y ellos están por encima.

Mención especial sobre el tema se merece la familia castellonense Fabra, que llevan en manejando Castellón más de 150 años, desde la restauración borbónica de Alfonso XII, con un bipartidismo creado por Cánovas del Castillo que no fue sino un criadero de corrupciones varias que acabó en un accidentado siglo XX. Y es que aquél diseño de España monárquica, militarista, rancia y clasista decimonónica no ha cambiado. Son los mismos los que llevan el mando caciquil de este país, pasando por repúblicas, guerras, dictaduras y transiciones que nunca lo han sido. Ese PP heredero de aquél rancio caciquismo, orgulloso de basar su conservadurismo en el bizco de Málaga (Cánovas del Castillo, el que se negaba a soltar Cuba porque, según él, los negros eran incapaces mentales). Ese PP que en Castellón, la de aeropuertos de altos vuelos y Marina d'ores desérticos, gobierna la familia Fabra con su "agraciada suerte" sin que nadie pueda objetar nada al respecto. Ya se sabe, ellos son los señoritos y los peatones sin oficio (en el paro) ni beneficio (no tenemos sobres) somos los mandados. Ya lo dice Andrea, la heredera de Castellón. "¡Que se jodan!". Y tanto que lo haremos.

martes, 18 de noviembre de 2014

Diatribas destalentadas

Creo que no entrenar las meninges nos convierte en brutos. Estaba leyendo, por mero aburrimiento mientras esperaba en la cola del médico, porque me he dejado el libro que me estaba leyendo en casa, pasajes de mi propio blog de años anteriores y me ha desconsolado ver que cada vez escribo menos y, encima, peor.

No sé si será la época, el -bajo-tono humorístico, o que cada vez soy más burra, pero creo que he perdido agilidad narrativa y la causa puede ser que no lo llevo a cabo tanto como antes. La falta de ejercicio nos suele entorpecer en todas las actividades que desarrollamos, es verdad.


Efecto Homer de embrutecimiento

Quien sabe, si sigo por este camino, y no fuera porque soy una cuarentona con una anatomía vulgar, me podría convertir en una cronista del estrafalario e incomprensible "pograma" de "telecirco" "mujeres, hombres y vicetiples" donde hay que tener más desvergüenza que cerebro y más cánones estándar de belleza que vocabulario, oyess.

Y así, un día de estos, me acabaré convirtiendo en uno de esos humanos zarraspastrosos de "el planeta de los simios" donde Charlton Heston, caracartón, era el ¡más inteligente de nosotros!.

Buah, qué "malamente" me ha sentado el yogur caducado.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Historias de la lotería navideña

Entró a comprarse unos zapatos para el invierno a la zapatería del barrio. El matrimonio que la regentaba estaba en plena y acalorada discursión.

    - ¿Pero por qué te has gastado ese dinero en algo tan tonto?- inquiría disgustado él- ¡Si nunca toca! Ya te dije que no compres más décimos de la lotería de navidad. Nos gastamos una fortuna en humo.

    - ¡Anda ya, Manolo! No seas exagerado. Me la ofreció el viajante de zapatos de Elda y no supe decirleque no. La lotería de navidad une a la gente. Y calla ya, no me des la murga que ha entrado un cliente.

El cliente, vecino desde que se construyó el barrio obrero, conocía a los zapateros y siempre les compraba el calzado a ellos. No pensaba meterse en la discursión del matrimonio, sin embargo ellos mismos lo involucrarion.

    - ¿Qué le parece a usted, don Roberto? Mi mujer es una manirrota y va gastándose las pesetas en lotería. ¡Una inversión al cubo de la basura!

   - Diga usted que no, don Roberto, que la ilusión se ha de pagar y nunca se sabe.

Roberto no entendía nada y no quería molestar, pero ver la discursión del matrimonio le hacía sufrir. El zapatero resumió la cuestión: Su mujer se dedicaba a comprar lotería de navidad en décimos y participaciones y ya llevaba una pequeña fortuna gastada en algo que no recuperarían a buen seguro. Se habían puesto un límite, pero Leocadia, la zapatera, había sucumbido al décimo que el representante de calzado alicantino le ofreció. Roberto se sentía incómodo ante la situación.

    - Bueno, si quieren ustedes, yo pago la mitad del décimo, y así no es tan grave.- Roberto sacó la billetera para pagar y apuntarse el número. Ni siquiera se acordó de los zapatos hasta que llegó a casa. Los zapateros estaban algo más tranquilos.

Y llegó el día de la lotería de navidad, 22 de diciembre, un día gris y lluvioso, y las casualidades de la vida y los caprichos de la fortuna hicieron que el número del viajante alicantino de zapatos fuera agraciado con el gordo. Y Roberto, al salir de la oficina, comprobó que el número que había comprado a medias era el agraciado. Y bajó contento la calle para ir a felicitar a los zapateros con esa suerte compartida. 

A mí, el que me da miedo, es el de detrás.

La zapatería estaba cerrada. Sorprendido en un primer momento, lo encontró natural después. Ya volvería mañana. Y volvió, pero los zapateros, serios, se negaban a reconocer el premio dividido a partes iguales.

    - Acuérdense- argumentaba Roberto- que les pagué la mitad del décimo. Esa mitad me corresponde.

   - No señor, el décimo es nuestro por entero- esgrimía Manolo- Lo siento, pero así se queda.

   - Habíamos llegado a un acuerdo. La mitad me pertenece. No tengan tanta caradura.

   - ¿Pero cómo vamos a repartir si ha tocado?- Razonaba Leocadia.


Y este era el quid. ¿Cómo iban a quedarse sólo la mitad si había tocado? Y así fue. No repartieron el premio, y, encima, ni siquiera le dieron las pocas pesetas, en comparación de la mitad del décimo jugado. 

El nuevo anuncio de la lotería es muy enternecedor, pero ya veríamos si pasaba en la realidad. Yo no digo que no, pero lo más factible es que pase el caso de los zapateros, caso, que, por cierto, es real.



Lo único tranquilizador es que, por lo menos, no se nos aparecerá Raphael en plan Jack Torrance de "el resplandor".