Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

domingo, 19 de octubre de 2014

...que dos carretas

Siempre me ha dado reparo en vestir ropa ajustada. Desde jovencita huía de los escotes. Es más, solía ir vestida con ropa deportiva tipo Decathlon (El gato largo, según el inglés de Ana Botella), o bien con la moda típica de la juventud de mi zona, que sigue siendo camiseta tipo panadera (con rayitas) y vaqueros. No es que tenga un tamaño de busto fuera de lo normal, pero no me puedo quejar. Si embargo, de joven (Y ahora) utilizaba camisetas holgadas.

Sin embargo ayer, con eso de salir a celebrar un cumpleaños, y por lo tanto, siendo un día especial, me puse un top ajustado con un escote bastante generoso. Parece mentira el poder hipnotizador que puede tener algo tan simple. Cogimos el autobús y pasé el abono-transporte por la canceladora, si no lo hubiera hecho, no creo que el chófer hubiera dicho nada, porque su mirada estaba perdida en mi canalillo.

Cazando miradas a lo Marty Feldman

Fuimos a comer a un restaurante bastante finolis, de esos con camareros educados que se pasan la comida sirviéndote la copa para que no lo hagas tú y dos de ellos se pelearon para servirnos el segundo plato. Hasta para pedir la cuenta sorprendí al camarero con la mirada perdida varios centímetros por debajo de mi cara.

Debe de ser que no estoy acostumbrada a que me miren de esa manera, pero acabamos riéndonos mucho de ello. El poder hipnótico que tiene un canalillo. Hasta la camarera de la pastelería estuvo a punto de cortarse por posar sus ojos en aquél lugar en vez de en la coca de piñones que estaba cortando.

A pesar de ser una cosa tan simple y tan cotidiana, va a ser cierto el refrán de las carretas. Y yo tantos años sin aprovechar su tirón. Jaaajaja.

viernes, 17 de octubre de 2014

Ponga un twist en su vida

Sí, he escrito twist, y no tweet. Nada que ver con el twitter. Me refiero a ese ritmo musical tan de los 60. Hay un grupo que me subyuga. Me lo descubrió mi hermano mayor. Mi hermano mayor es mi enciclopedia de referencia de música vasca. Él me nutrió en ella desde que éramos niños. Este grupo del que voy a hablar ahora es nuevo, aunque lleven un look y una música totalmente retro ¿Vintage se dice ahora?

Los Sparteens, se llaman así, son un grupo de jóvenes baionatarras que hacen unas versiones sesenteras muy majas de canciones épicas de los 80. Da igual que sean viejos himnos del punk británico, francés o vasco.

Me tiene arrebatada la versión de Jo ta Ke:



La original de Su ta Gar. Sonaban potentísimos. Los conciertos eran electrizantes. Heavy del bueno:



La versión de Txus:



La original de la Polla Records, con ese Evaristo dándolo todo y esa batería tan extraña:



Me gusta Sparteens. Gracias, hermanito.

jueves, 16 de octubre de 2014

Paisaje de barrio

Por la mañana, temprano, el calor desprendido por la tierra produce una niebla espesa que anuncia un día despejado. Las nubes bajas se irán abriendo para descubrir un cielo azul y un sol aún poderoso. Pero por la mañana la niebla retiene humedad y olores. Algún vecino de la zona está cosechando marihuana. El olor de los cogollos maduros se expande por la calle. Un aroma que, según sople el viento, puede detectarse inconfundiblemente durante todo el día.

La calle está tranquila y pasa la cartera en moto, dejando las cartas por debajo de la puerta porque a la muy gandula no se le antoja tocar el timbre a ver si alguien le abre el portal para meter las cartas en sus buzones; ella, no.

Y los hortelanos vigilan sus calabazas después de haber quitado, durante el mes pasado, las cañas de las tomateras y dándole una vuelta a la tierra, hasta la próxima cosecha. Aún las judías amarilleándose alrededor de las cañas intentan sobrevivir al frío.

Garito de guardia de la africana

Y en la plaza, la chica regordeta africana, vestida de rosa chicle, hablando a voz en grito por su móvil en inglés, hace guardia delante del contenedor de la ropa usada. Cada vez que alguien se aproxima con ropa para lanzarla dentro, ella le reclama, como puede, sin demasiado tacto, para que le deje echar un vistazo del contenido, y retirar lo que pueda aprovechar.

Y los abuelicos salen al sol paseando con sus bastones y muletas, aprovechando el sol otoñal de media mañana. Así pasa el tiempo, cada día igual.

martes, 14 de octubre de 2014

Nota lúgubre

Voy a terminar odiando los martes de otoño. Casualidades de la vida,o más bien, de la muerte, mis dos padres han acabado falleciendo en sendos martes otoñales, lo cual me crea un conflicto, que no es tal, y es que yo también nací un martes de otoño, aunque, como es lógico, no me acuerdo. Así que tengo un nubarrón gris sobre mi cabeza, figurado y literal, por lo que veo.

Es de agradecer que no perdiera el sentido del humor ni siquiera cuando lo metían en la ambulancia, ya que le iba diciendo al sanitario que le pusiera el cinturón, no fueran a ponerle una multa. Se fue apagando poco a poco. Lo único que le oí decir con toda la fuerza que pudo es "no paséis la noche". La obsesión de no querer molestar.

Y los hermanos decidimos incinerarlo porque el cementerio principal de San Sebastián, aunque yo juraría que nos corresponde el de mi barrio, que para eso fuimos pueblo hasta el año 1939, ha habilitado unos nichos espantosos cuyos últimos pisos sólo se alcanzan con grúa.

Después de aguantar al nuevo capellán del cementerio, que es un tipo que sólo sabe hablar de sí mismo. Increíble con qué habilidad es capaz de virar cualquier cosa hacia su propia carrera vital, nos devolvieron al aita en un pote. Así que teníamos al aita, literalmente hecho polvo en el tocador de su cuarto.

Y el funeral, por la tarde en la iglesia de arriba. La de abajo, además de ¿celebrar? otro funeral, es demasiado pequeña. La plaza que alberga la iglesia tiene su taberna, allí acabamos antes y después. Es mareante encontrarte a la vez con tanta gente. Los compañeros del coro cantaron y ofició mi tío el jesuita (Hermano de mi padre). Estuvo contenido, lo cual se agradece, y recalcó cinco aspectos de mi padre que lo caracterizaban, sobre todo el sentido del humor. Volvimos a acabar en el bar, después de que el padre Javi, uno de esos curas que aún te hace congraciarte con la iglesia de base, me hiciera pasar al despacho para darle los datos censales y registrarlo en el libro parroquial.

Y lo despedimos en los parajes de su infancia, con unas emocionadas palabras de mi tío, el canónigo regular lateranense, y hermano de mi padre, junto a mis hermanos, mi cuñada, mi pareja y una prima del pueblo que no calla ni con la boca llena.

Paisaje familiar

Con cierta dosis de humo negro, que ya puedo decir que heredé de él, puedo afirmar que no nos detendrán por empujar a mi padre por un barranco, quizá sí, meternos un multazo, pero, shhhh, como no envíen a Grissom a estas alturas a buscar muestras.

viernes, 10 de octubre de 2014

El tema musical del viernes

Dadas las delirantes noticias de la actualidad donde la realidad parece mentira y hacen de la mentira una realidad, una está pensando en empezar a soltar burradas, tipo Mariló Montero, esa tuercebotas de bellota gran comunicadora y ¿Y mejor persona, al menos? Y decir la primera gilipollez que se me ocurra, tipo consejero de sanidad de Madrid máster del universo en colocarse trajes antiébola según él.

Y así, haciendo un homenaje a la ausencia de la pretensión pepera ,por primera vez en su vida, de culpar a ETA de algo, en este caso, del ébola, os pongo un temita musical que resume en un alegre ska, el cuento que nos han largado durante años. Del grupo Itziarren semeak (Los hijos de Itziar) esta:




Un apunte rápido del excelente blog de JM Álvarez sobre el por qué de ello.

jueves, 9 de octubre de 2014

Cobardes

La noticia más importante de anoche en los medios no era otra que, atención: La enfermera pudiera haberse tocado la cara con un guante. Noticia triunfal. La culpa es suya.  ¿Y eso ahora qué importa ya, si tenemos riesgo de epidemia? ¿Qué más da como pasara, si es que pasó así? El (des) gobierno está haciendo denodados esfuerzos en filtrar a los medios esta noticia como lo único importante. Ya han encontrado felizmente, para ellos, el chivo expiatorio sobre quien verter la responsabilidad: la auxiliar, porque ¿Alguien conoce al supervisor del protocolo que debía estar en el hospital en ese momento o justo estaba cagando?

El médico y la subdirectora del hospital: "Van un inglés, un francés y un español..."

Parece mentira que el consejero de sanidad de Madrid, que es médico, olvide que cuando una persona está con fiebre, sus palabras no suelen ser demasiado coherentes, si es que es cierto que lo dijo, aunque el portavoz médico saliera con bata y pijama de cirujano a chivarse a los medios porque así se lo han pedido desde arriba bajo la consigna "Pío, pío, que yo no he sido". Pero eso sí, sacan pecho, aliviados de poder pasar el muerto (por ébola) a la paciente para escurrir el bulto, de la misma manera que escurrieron el bulto en los accidentes ferroviarios de València o Santiago, diciendo que la culpa es del ferroviario porque decía en las redes sociales que le gustaba correr...con el coche.

Ya está, los medios de comunicación, algunos por cariño ideológico y otros por estulticia tamaño familiar, se dedican a cacarear repetidamente que la culpa es de la enfermera por tocarse la cara con un guante. Ya está, esa es la verdad oficial. Poco importa que sea una hipótesis. Y, de paso, escurrimos el bulto, y bien gordo, de anunciar que quienes decidieron traer enfermos de ébola, sin reparar gastos, esto, aparentemente, no formaron como se debe a los profesionales sanitarios que iban a prestar sus servicios para dichos enfermos, confirmado por los propios sanitarios. Pero eso no se publicita, con echar mierda sobre la auxiliar de enfermería, ya estamos -quienes decidieron tratar misioneros-salvados.

La auxiliar de enfermería mató a Kennedy, ha dicho Rodríguez.

La otra gran noticia, atención, es que para impedir el sacrificio de la mascota de la enfermera, la gente se agolpó a las puertas de su casa. No me entendáis mal, un ser vivo, hasta que lo matan, es un ser vivo, pero. ¿Hay un foco en España y te vas a manifestarte y a golpear la furgoneta que lleva el cadáver en vez de ir a casa de Ana Mato o de Javier Rodríguez a montarla porque son los responsables del desastre? ¿Pero qué clase de "amantes de los animales" tenemos en este país? Y ojo, que no me parece bien que maten un animal inocente aquellos que abogan por la vida legislando contra los abortos y la eutanasia. Mueren miles de personas en África, una epidemia llega a este país, y en vez de protestar frente al ministerio de sanidad vamos a casa de la mujer enferma, a pegar a los de la furgoneta que retiran el cadáver del perro.

En el fondo, se lamentan de no poder decir cosas como "la enfermera infectada se paseó por los hospitales de Nigeria en bikini dando besos a todos los enfermos. La culpa no es nuestra, que compramos delantales y guantes de fregar para los del hospital".

Pero ¿Os habéis dado cuenta que la única noticia, en la que pierden el tiempo es en llamar mentirosa a la enferma para descargarse de la culpa de la carencia de formación? Ya está, la verdad verdadera, que todos estábamos ahí para verlo es el puto guante en la cara, que junto al perro y la mermelada con Ricky Martin en el armario lo hemos visto todos por la tele.




martes, 7 de octubre de 2014

La sanidad sale cara, por eso no se gasta

Pues sí que estamos bien. El país de la pandereta ya se ha vuelto a marcar un tanto en su contra con el primer contagio a domicilio del ébola por poner medidas cutres y chapuceras dentro de la política de austeridad, cicatería y tacañismo de los responsables de sanidad para con los pobres, que ellos van a clínicas privadas.

Saltan todas las alarmas y corren noticias desalentadoras sobre el contagio de una auxiliar de enfermería mediante el último religioso fallecido en España por su repatriación. Que no me entiendan mal, no se trata de falta de caridad cristiana, si tratarlo de una manera profesional y con medios es deseable, pero, visto el resultado los medios no eran adecuados. (No comentaré nada respecto a la cantidad de hospitales que la orden de San Juan de Dios tiene en España, que bien cobran de la sanidad pública, pero que son privados, que no ha gastado ni un céntimo en albergar y tratar a sus sufridos misioneros enfermos. Olvidemos esto, por el momento).

Fuertes medidas de seguridad

Me consta que el protocolo a seguir por casos alarmantes como este son -o debieran ser- muy rigurosos, pero si es verdad, como se apunta, que la auxiliar infectada, lleva días pidiendo hacerse las pruebas (Por cierto, obligatorias, para todos los profesionales que estén al cuidado de pacientes extremos) y no le han hecho caso, no es nada alentador. Tenía entendido que, en caso de positivo en ébola, debía quedarse en cuarentena hasta la señora de la limpieza que pasa la mopa a la habitación donde yace el enfermo. ¿Y ahora qué? ¿Y los compañeros, familiares, amigos y vecinos que han tratado a la auxiliar en el período de incubación?

Es de vergüenza ajena y de rabiosa indignación la actuación estelar de los altos cargos de la sanidad pública española que deciden ponerse medallas mandando aviones medicalizados y fastuosos anuncios en prensa para traer a sus esforzados misioneros enfermos, sin dedicar ni un segundo de su tiempo, ni un céntimo del presupuesto, en preparar con exquisito cuidado, y sin reparar en gastos, equipos médicos, trajes especiales, zonas aisladas y medios realmente efectivos.

La chapuza nos va a resultar cara. Se llenaron el pecho de aire -putrefacto- contándonos por los medios de comunicación , como se iba a cuidar a los enfermos, y resulta que, ni siquiera el hospital estaba acondicionado, que se hizo todo a última hora, y que los trajes eran insuficientes para parar el virus, entre otras cosas, con medidas tan cautelosas como precintarse con cinta aislante de esas del todo a 100 los guantes a los trajes más baratujos del mercado. Leed la carta del D.U.E. de la U.C.I. que es para llorar.

Eso sí, la ministra Ana Mato, haciendo honor a su nombre, ahí sigue, sin dimitir, mientras sus correligionarios están dispuestos a pagar lo que sea, a nuestra costa, para que Arias Cañete sea comisario de medio ambiente, teniendo intereses petroleros. El dinero se ha de invertir en Bankia, para que ellos mismos gasten a manos llenas. Poner medios en la sanidad de los pobres, la pública, es muy caro.