Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

viernes, 23 de septiembre de 2016

Picazón guerrera

El ministro Fernández Díaz, ese que habla con el responsable de la oficina antifraude de Catalunya para intentar hacer zancadillas a los políticos catalanes sin importarle toda la producción de la huerta del Levante que se destruya el sistema sanitario público de dicha comunidad porque los damnificados -nosotros- no somos más que mierda y si nos morimos por falta de atención, que nos recen un responso y a callar por la eternidad, ha ido a Pamplona muy molesto porque, después de décadas en que UPN, el partido de los hijos de los vencedores de la guerra, desoía el clamor popular de largar del monumento del conde de Rodezno a los instigadores del golpe de estado del 36 (Generales Mola y Sanjurjo), resulta que el gobierno municipal actual ha decidido aplicar la ley de memoria histórica y devolver los restos de los golpistas a sus familiares para que dejen de ser un escarnio en una ciudad donde no hubo guerra pero sí muchos represaliados, no en vano, Mola dictaminó: 

“Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego, serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no afectos al movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas” “Es necesario crear una atmósfera de terror, hay que dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todo el que no piense como nosotros. Tenemos que causar una gran impresión, todo aquel que sea abierta o secretamente defensor del Frente Popular debe ser fusilado”

Afianzando los cimientos del nacionalcatolicismo

Pero esto al ministro de nuestra ¿democracia? no le parece grave, igual que lo de cepillarse la sanidad pública porque lo que cuenta es dominar las esferas de poder sin importarle una mierda la salud de la ciudadanía.

Fernández Díaz está molesto y suelta perlas como que "algunos pretenden ganar la guerra civil 40 años después".



Primero, ¿este señor vive en el cuéntame o qué? Quizá sea eso, que aún crea que está en el perifranquismo de la segunda mitad de los 70.

Segundo, se queda tan ancho diciendo que la gente, en su perifranquismo setentero, buscó el consenso "sin mirar atrás", pero dejando a los muertos en las cunetas ¿Como debe de ser? sin rehabilitar memorias, sin enmendar los insultos como el tener mausoleos a los golpistas -Y ESTO ES LO QUE LE DUELE-  y sin tocar a los herederos de los vencedores que gozan de privilegios de la dictadura en la democracia.

Tercero, es motivo de cese inmediato que un cargo público de una democracia defienda de esta manera la memoria de la guerra y la dictadura y que se exprese de esta manera tan profranquista ante una medida tomada democráticamente. Parece ser que el ministro no respete la democracia.

Pero, claro, si tenemos en cuenta que pertenece a una peligrosa secta religiosa y que antepone los dictámenes de esta a sus funciones como cargo público, lo cual es grave, muy grave, tanto como para viajar con el dinero de todos los contribuyentes, rojos y homosexuales incluidos, a Roma y hablar mal del matrimonio de parejas del mismo sexo. ¡Que ya hay que tener vergüenza!

¿Qué separación de poderes?


Es lamentable que los cargos del gobierno "democrático" (Vamos a poner las comillas) digan cosas tan graves, y aún es más grave que se tome a broma y que el presidente del gobierno no lo fulmine del cargo por sus declaraciones que rayan en la exaltación de períodos pasados.

Pero, claro, si a Fernández Díaz le parece que hay gente que quiere ganar la guerra décadas después, a muchos nos parece que ya está bien que haya tanto cargo poderoso que quiera seguir viviendo de la victoria de la guerra que hicieron sus padres y abuelos. El suyo, por ejemplo, era un teniente coronel vencedor que vino a reprimir con sus guardias Barcelona en los años 50. Tampoco se libra la señora condesa de Bornos, Esperanza Aguirre, que ayer mismo voceaba que quitar la calle al general golpista Millán Astray era una cosa de partidos que lindan con el terrorismo (de ETA), como es Podemos. Qué hábil, así utiliza la carga peyorativa y no probada del mantra psicolígico "ETA-Podemos". A la señora condesa, que ha sido cargo público en democracia, le jode que la democracia enmiende burradas de la época del franquismo.

Señores, por favor, no sean tan hipócritas. No me vengan con que algunos quieren ganar la guerra ochenta, y no cuarenta, años después, porque hay mucho "perla" que quiere seguir viviendo de esa guerra creyendo que el poder se hereda por la victoria militar de papá.

6 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

Dice el refrán "por sus actos los conoceréis", y este Ministro de Interior, supernumerario del Opus, por sus actos y dichos ya lo conocemos bien, es un digno heredero de los que ganaron la guerra, de los que pactaron la "democracia" que tenemos hoy, los que hicieron la transición, y los que hoy nos están robando a manos llenas, ¿que más decir?, ¿esperabas otra cosa?.

Saludos

Celia Segui dijo...

Juli, me pongo mala!!! Yo aquí me pierdo muchas cosas, gracias por estos posts. Es increíble, vergonzoso que estos energúmenos estén en el poder.
Besos y feliz fin de semana.

Antxon Rabella dijo...

Simple y llanamente yo tengo que reconocer (pues nací en el 72) que no fue hasta hace muy poco (lo mío es inocencia ignorante en grado supremo) que me di cuenta de que todos los que apoyaban a Franco antes de morir, no dejaron de hacerlo sólo porque se vistieran de democracia formando Alianza Popular. En intereconomía alucinaba hace tres años cuando unos cuantos dijeron indirecta y casi directamente que el régimen de franco fue una gran transición del anarquismo hacia una sana democracia.

Lo que cuentas, y otra multitud de cosas a las que habrás echado ojo, deja claro que nada cambió en muchas cabezas, sólo que no decían nada porque en europa quedaba muy feo justificar esa brutalidad (que para ellos nunca lo fue, sino una justa guerra para parar a los peligrosos pecadores rojos). Lo triste es que yo sólo pueda hablar de estas cosas en este blog, sin que me miren con cara de "¿pero para qué te complicas?" Gracias Juli.

Anónimo dijo...

No se "intenta hacer zancadillas", se intenta poner zancadillas, pero vamos que los políticos catalanes van a caer ellos solos...porque están educando a hordas de gente inculta que no saben, ni hablar ni leer castellano, que ya hay que tener valor!!!!
Firma: directora de contenidos

Juli Gan dijo...

Directora de contenidos huecos: Me llama la atención que no le escandalice el hecho de que todo un miembro de un gobierno elegido en democracia se ufane en destrozar un sistema sanitario del cual también dependen sus votantes. Esto es de lo más escandaloso. Un cargo público que se vanagloria en que su ciudadanía tenga serios problemas con un sistema sanitario destrozado gracias a sus acciones es, como digo, todo un escándalo y sólo por eso, porque le parece bien actuar así, debería dimitir. Segundo, yo no sé si vive en Catalunya, pero yo sí, y puedo afirmar que los jóvenes catalanes hablan y escriben castellano igual que en el resto de comunidades autónomas, y es gracias a ministros como Wert que, generalizando mucho, su nivel ortográfico sea cuestionable. Eso sí, no creo que haya diferencias regionales en ello, y eso que los chavales catalanes están acostumbrados a poner tildes abiertas y cerradas. No hay diferencias en cuanto al temario escolar de la lengua castellana en ningún rincón del Estado tengan o no lengua propia. Y tercero, la zancadilla se puede echar, armar, poner e incluso hacer. Su uso con cualquiera de estos verbos es habitual y no me suena que haya contraindicaciones sobre su uso por parte de la R.A.E.

Anónimo dijo...

Directora de contenidos después de segunda línea no ha seguido leyendo...
Gracias por contestación larga