Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 31 de julio de 2017

Yo he estado en la cárcel

Pues sí, amig@s. Tengo que confesar que he estado en la cárcel. Concretamente, en la Modelo de Barcelona este sábado pasado con motivo de las visitas guiadas que se llevan a cabo antes de su destrucción total.  Una visita interesante y sobrecogedora. Había que pedir cita al la Generalitat de Catalunya, y, aunque esta visita está abierta hasta noviembre, ya no hay plazas.

Escalera de subida a la parte alta de la galería

Te citan para la calle Entença, 155, pero allá, delante de la siniestra puerta de madera no hay ni siquiera un letrero de "pase, sin favor" o "Usted está aquí". Te quedas con cara de tonta hasta que viene algún otro incauto preguntando si las visitas a la Modelo entran por ahí. En la jamba hay un timbre al que no contestan. Empujas la puerta y accedes al patio, donde unos funcionarios con alma de funcionarios, más serios que una intervención a corazón abierto, te toman los datos, te ponen una pegatina de visitante y para adentro, a pasar compuertas que se abren y se cierran detrás de ti.

Reloj de la entrada

Para entrar, mientras cierran la esclusa detrás de ti, esperas que se abran los barrotes de delante. Lo primero a lo que accedes son los locutorios para los familiares. Unas celdillas acristaladas que hacen que la comunicación sea penosa. Aún por las paredes pueden verse las últimas normas, horarios, avisos. Hay puertas en las que se lee "METADONA", "ENFERMERÍA", "OFICINA FUNCIONARIO", "ECONOMATO"...

4ª galería

En la 5ª galería, sección historia, te van contando la evolución talegaria. Sale una celda de 1904, otra de 1909, y en la puerta te cuentan qué fue le semana trágica de Barcelona, aquella sublevación que empezaron las madres hartas de que sus hijos fueran a morir a Marruecos a una guerra que habían empezado los ricos españoles que tenían minas allá. Como figura destacada, te sacan al pobre Francesc Ferrer i Guàrdia, un hombre culto, maestro, pedagogo, que fue el cabeza de turco de aquella algarada que empezó como un hartazgo contra la muerte de hijos en la guerra y acabó quemando cuantiosos lugares de culto religioso (católico, claro, no había de otro). Él pagó el pato con su prisión y muerte, como si todo lo hubiera empezado él.

5ª galería

También estuvo interno, en esa convulsa época del reinado de Alfonso XIII-dictadura de Primo de Rivera padre, "el noi del sucre", Salvador Seguí. Pero el líder anarquista salió vivo de su encierro en la Modelo. Fue asesinado en plena calle por los pistoleros de los ricos.

Dibujo de una celda

Otro de los presos ilustres fue Lluis Companys, fusilado en Montjuich por haber sido elegido president de la Generalitat, cosa que a los franquistas vencedores de la guerra les suponía un acto criminal ya de por sí.

El patio de la cárcel y fotos viejas

Hay otros presos, como "el Vaquilla", Juan José Moreno Cuenca, que fue el líder de un angustioso motín a principios de los 80. La cárcel reventaba de presos heroinómanos y las condiciones eran insoportables. Unos años antes por esas celdas había pasado Manuel Vázquez Montalbán o Víctor Mora, dibujante del capitán Trueno.

Medicación reclusa

La Modelo aún tiene 113 años y es como una araña. Desde el panóptico central, una cúpula que recoge los seis brazos (las seis galerías) que existen, un chico africano te da cuatro pinceladas de lo que vas a ver con su castellano improvisado y te manda a las galerías 5 (La visita histórica), 4 una galería común, para que veas cómo son las celdas, como huelen, porque tienen un olor infecto peculiar y cómo es su patio, galería 1, que es donde te muestran con un orgullo difícilmente inteligible la red carcelaria de la comunidad autónoma en plan "Hey, mirad, os estamos construyendo un montonazo de cárceles para que sepáis que, si hacéis chistes contra las autoridades, os vamos a meter dentro. ¿No estáis content@s?"

Cúpula del panóptico

Al salir, por el mismo pasillo de las cancelas que se abren cuando se cierra la que has dejado atrás, si te metes a la derecha, al almacén de paquetería, donde llegaban los enseres que la familia llevaba a los presos. Te muestran el lugar exacto donde se ajustició, mediante garrote vil, a Salvador Puig Antich, en 1974.

El foco muestra dónde estaba el garrote vil que acabó con Salvador Puig Antich

4 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

Yo también he visto esa cárcel, no dentro, por fuera y tocando sus muros, de eso hace muchos años, allá por medios de los años 70 cuando todavía estaba en vigor la "ley de vagos y maleantes" llamada por aquel entonces "ley sobre peligrosidad y rehabilitación social" y yo vivía muy cerca de ella, eran otros tiempos aunque tampoco hemos cambiado tanto en eso de rehabilitación como en otras cosas.

Saludos

Desbordamientos Puntuales dijo...

Excelente entrada, Juli. Ha sido estupendo (y escalofriante) conocer esta cárcel a través de tus ojos y de tus palabras. ¡Un abrazo!

Nosu dijo...

ostras, pues que visita tan interesante, no me había enterado que las estaban haciendo. Gracias pues por las fotos, a mí estos lugares abandonados siempre me impresionan.

hace un par de días estuve en Jánovas, un pueblo de Huesca que deshauciaron para construir un pantano (sí, de esos de Franco) que al final no se hizo. Es una historia digna de tu blog :)

Juli Gan dijo...

1- Emilio Manuel: Habitualmente, cuando venía a Barcelona, salía de la estación de Sants (Aún lo hago) y solía girar por la Modelo para llegar hasta la Diagonal y salir de la ciudad. Fíjate que yo creía que la Modelo ya no funcionaba, y de esto hace 15 años...Una de las celdas estaba dedicada a un preso que, por su homosexualidad, delito abominable (Hay que joderse), fue encerrado, y eso significaba ser violado por sus "compañeros". Terrible. ¿Esas víctimas a quién recurrían? Menuda ley de mierda de un país de mierda dirigida por militares de mierda.

2- Desbordamientos: Gracias, hermosa. La verdad es que impresiona. Y hasta tiene un olor singular (Las celdas, apestan) Sólo por eso, sería instructivo enseñarlas para que la gente coja miedo a estar encerrada. Una medida disuasoria del delito.

3- Nosu, en cuanto la TV3 echó el documental de mayo y me enteré que se podía ver, corrí a apuntarme y tuve que esperar hasta julio. Ya no hay visitas libres, pero si vas allá, igual te dejan verla porque los funcionarios no ponían mucho empeño y tanta gente tampoco había. Los pueblos fantasma son alucinantes. Tengo pensado ir a Otxate, que es un pueblo maldito. La primera vez que hice vacaciones con mi novia (Entre Catalunya y el País Vasco, nos queda Zaragoza en medio) la llevé a Belchite. Flipó. Me apunto la de Jánovas. Cuídate.